
“Base Nº4.
Pabellón de Practicas.”
-En los días pasados ha habido innumerables ataques. –Génesis. –Así que vamos a practicar como luchar contra la sombra que se aposenta en el humano sin dañarle. Antes de explicaros como hacerlo me gustaría supervisar antes vuestra capacidad en una carrera de obstáculos. ¿Entendido?
-Sí, señor. –Miembros de 2ª grado.
-Bien la carrera de obstáculos comienza en la bandera amarilla empezando por sombras y luchando en segundo lugar con los Goblín. –Génesis. –Como recordaran los Goblín son pequeños y rápidos. Después de eso solo les queda resolver el código de acceso mediante un acertijo y terminar dentro del tiempo establecido hacia la salida de plataforma en plataforma cogiendo antes de salir la bandera roja. ¿Alguna pregunta?
-Sé, señor, yo tengo una. –Otani. -¿La pista de obstáculos es en grupos o individual?
-Individual. –Génesis. –Sí, no hay preguntas… Comenzad.
Mientras yo estoy aquí dando lecciones como si estuviéramos en una escuela, los demás están jugándose las vidas para proteger la ciudad. Pero estos ataques no se han producido solo aquí, otras bases en los demás países también han tenido ataques similares, dentro de poco se extenderá al resto del mundo si no exterminamos al causante de esto. ¿Qué querrá el destino? ¿Es qué la humanidad necesita saber lo que pasa en la oscuridad?¿Debemos dejar a las personas ciegas de la realidad?¿O es una venda que intentamos que no se quite aún sabiendo de que están a punto de verlo?
-¡Génesis! –Rukia (Gritando).
-Te he oído llegar. –Génesis. -¿Qué sucede?
-El departamento científico ha encontrado la ubicación de la Parchis Careum de donde sales esas sombras que controlan la genta. –Rukia. –se va a llevar a junta si se extermina la planta.
-¡La planta no estaba en peligro de extinción? –Génesis.
-Así es. –Rukia. –Los científicos consideran guardar la planta en un lugar seguro pero ha causado muchos problemas.
-Entonces en todo caso sería entonces llevarlo al herbolario de Poncu. –Génesis. –Allí se encargaran de conservarla para la ciencia. Hablara con la junta y mandaré a un escuadrón de 3ª grado con alguno de 1ª y 2ª grado.
-Yo puedo encargarme de eso. –Rukia.
-No enviare a los hermanos Yura. –Génesis. –Después de lo ocurrido no quiero arriesgarme y necesitamos aquí a los mejores.
-Está bien. –Rukia. -¿Quieres qué te revele el turno?
-Sí gracias. –Génesis.
-Aprovecha para descansar. –Rukia.
-Adiós. –Génesis.
Y tenemos más o menos solucionado los ataques, aunque todavía no sabemos quién es el culpable, se ha escondido como una cucaracha que se protege del agua, pero entonces nosotros somos el agua fluyente que es capaz de aliviar aunque también de destruir. ¿Puede qué nosotros seamos una molestia? ¿Un tsunami? No.
Nosotros somos el bien.
No existe otra manera.
El mundo estará libre,
en el momento en que
no exista la oscuridad.
Y para eso tenemos que
cumplir nuestro deber.
Y si no existe otro modo
de crear la paz, el fin
justifica los medios.
Protegeré la paz a como dé lugar.
Y no solo yo tengo ganas de ganar por la paz y la justicia, todos mis compañeros lucharan aunque hay algunos que la harán más por motivos propios pero todos con el mismo fin. Como ella. Me acuerdo cuando estaba aprendiendo con un maestro de la organización, yo tenía 10 años y un día llego una niña de 5 años. Cuando la mire a los ojos algo en mi me hizo sentir triste ya que ella tenía la mirada perdida, como si estuviera sumida en la oscuridad y su corazón enjaulado con su risa en una hermosa prisión creada por sombras y llena de espinas. Y no es de extrañar después de lo que le había ocurrido unos días antes de su llegada. La voz de su historia recorre mi mente…
“Vivía en Nibelhèim un pueblo muy hermoso ya que las modernas maquinas e inventos estaban camuflados en la naturaleza, como farolas que eran flores y los postes de electricidad como arboles. El último día que vi el pueblo salía de la misa de la tarde con mis padres y les pedí permiso para ir al parque a jugar. Mis padres me advirtieron de que tuviera cuidado de no mancharme el vestido y mi madre me dio un cálido beso en la mejilla.”
“Sonreí y me fui sin saber que sería la última vez que los vería con vida. Siempre recordare ese último beso en mi mejilla y la sonrisa de mi padre cuando me veía marchar. Lo que no sabían mis padres era que ese día no iba al parque, sino al estanque.”
“Era como mi refugio, un lugar en donde tenía unos amigos poco comunes, fantasmas. Me enseñaban lecciones de la vida como ‘Nunca mires atrás’, ‘La verdad siempre se esconde en la mentira’, o ‘Si en tu interior hay paz no dudes y sonríe para demostrárselo a los demás’.Sin darme cuenta se me pasaron las horas y solo lo note cuando empezaron a caer gotas de lluvia. Me resguarde en la casetita donde se oraba, no quería mancharme el vestido porque si llegaba a casa con el vestido sucio mis padres me pelearían.”
“Al rato vi a mi vecina de al lado y la salude, pero estaba herida de gravedad en la cabeza y me di cuenta de que era un fantasma, salí de la caseta y observe el pueblo de color rojo y naranja hundido en llamas que se entrelazaban con el humo negro que salía.”
“Me eche a correr, pase por el `parque donde vi que mis amigos iban muriendo y observe sus espíritus. Corrí esquivando los escombros de la plaza y llegue a la iglesia. La única luz que había en el pueblo era de las llamas que lo recorrían. Cuando llegue a mi casa me asuste al ver que el fuego que salía de su interior era más intenso que en el resto del pueblo. Mi temor fue creciendo con las llamas, mi voz no se oyó hasta que se convirtió en un grito que llamaba a mis padres desesperadamente. Alce la vista y mire mi hogar en el momento en que unos fantasmas cruzaban la luz, mire a mis padres y en mi interior fue como si se cortara un hilo dando lugar lagrimas en mis ojos.”
“La puerta de mi casa se abrió en un estruendo y del miedo me gire para irme pero me quede quieta mientras delante mía un hombre joven sonreía, poseía unos ojos fríos a pesar de su bella apariencia y una espada de un color rojo chillón que reflejaba las llamas. Entre en pánico, quería huir de ese lugar, deseaba que todo aquello no estuviese ocurriendo. Y con una mirada profunda el chico me hablo.”
“-Imagino que eres la única superviviente, ahora tienes dos opciones, huir, esconderte, agarrarte a la vida y tener una existencia desdichada o, odiarme, aborrecerme y usar ese sentimiento para fortalecerte. Y cuando te hagas lo suficientemente fuerte, ven, búscame. –Luka Crosszeria. –Espero que te conviertas en una mujer hermosa, porque sino. – (Acariciándole la cara). –No disfrutaría.”
“Nunca olvidare esas palabras. Aun ahora no se qué camino elegí, me aferro a la vida, paro al mismo tiempo, lucho para hacerme más fuerte. Aunque todavía no se si lo hago para matarle cuando lo encuentre o para proteger lo que tengo en este momento. Lo único que tengo seguro es que no me rendiré, no dejare que el odio me devore porque deseo un mundo en el cual no tenga que sufrir y, no me equivoco si digo que mis sueños son mentiras que algún día dejaran de serlo.”
Solo pude escuchar estas palabras pasados unos años. Su nombre es lo único que se de ella ya que me lo dijo cuando todavía no hablaba mucho. Ahora, es mi amiga, no, mi hermana y puedo decir con seguridad, que en este momento, sonríe de verdad. Rukia.
-Sí, señor. –Miembros de 2ª grado.
-Bien la carrera de obstáculos comienza en la bandera amarilla empezando por sombras y luchando en segundo lugar con los Goblín. –Génesis. –Como recordaran los Goblín son pequeños y rápidos. Después de eso solo les queda resolver el código de acceso mediante un acertijo y terminar dentro del tiempo establecido hacia la salida de plataforma en plataforma cogiendo antes de salir la bandera roja. ¿Alguna pregunta?
-Sé, señor, yo tengo una. –Otani. -¿La pista de obstáculos es en grupos o individual?
-Individual. –Génesis. –Sí, no hay preguntas… Comenzad.
Mientras yo estoy aquí dando lecciones como si estuviéramos en una escuela, los demás están jugándose las vidas para proteger la ciudad. Pero estos ataques no se han producido solo aquí, otras bases en los demás países también han tenido ataques similares, dentro de poco se extenderá al resto del mundo si no exterminamos al causante de esto. ¿Qué querrá el destino? ¿Es qué la humanidad necesita saber lo que pasa en la oscuridad?¿Debemos dejar a las personas ciegas de la realidad?¿O es una venda que intentamos que no se quite aún sabiendo de que están a punto de verlo?
-¡Génesis! –Rukia (Gritando).
-Te he oído llegar. –Génesis. -¿Qué sucede?
-El departamento científico ha encontrado la ubicación de la Parchis Careum de donde sales esas sombras que controlan la genta. –Rukia. –se va a llevar a junta si se extermina la planta.
-¡La planta no estaba en peligro de extinción? –Génesis.
-Así es. –Rukia. –Los científicos consideran guardar la planta en un lugar seguro pero ha causado muchos problemas.
-Entonces en todo caso sería entonces llevarlo al herbolario de Poncu. –Génesis. –Allí se encargaran de conservarla para la ciencia. Hablara con la junta y mandaré a un escuadrón de 3ª grado con alguno de 1ª y 2ª grado.
-Yo puedo encargarme de eso. –Rukia.
-No enviare a los hermanos Yura. –Génesis. –Después de lo ocurrido no quiero arriesgarme y necesitamos aquí a los mejores.
-Está bien. –Rukia. -¿Quieres qué te revele el turno?
-Sí gracias. –Génesis.
-Aprovecha para descansar. –Rukia.
-Adiós. –Génesis.
Y tenemos más o menos solucionado los ataques, aunque todavía no sabemos quién es el culpable, se ha escondido como una cucaracha que se protege del agua, pero entonces nosotros somos el agua fluyente que es capaz de aliviar aunque también de destruir. ¿Puede qué nosotros seamos una molestia? ¿Un tsunami? No.
Nosotros somos el bien.
No existe otra manera.
El mundo estará libre,
en el momento en que
no exista la oscuridad.
Y para eso tenemos que
cumplir nuestro deber.
Y si no existe otro modo
de crear la paz, el fin
justifica los medios.
Protegeré la paz a como dé lugar.
Y no solo yo tengo ganas de ganar por la paz y la justicia, todos mis compañeros lucharan aunque hay algunos que la harán más por motivos propios pero todos con el mismo fin. Como ella. Me acuerdo cuando estaba aprendiendo con un maestro de la organización, yo tenía 10 años y un día llego una niña de 5 años. Cuando la mire a los ojos algo en mi me hizo sentir triste ya que ella tenía la mirada perdida, como si estuviera sumida en la oscuridad y su corazón enjaulado con su risa en una hermosa prisión creada por sombras y llena de espinas. Y no es de extrañar después de lo que le había ocurrido unos días antes de su llegada. La voz de su historia recorre mi mente…
“Vivía en Nibelhèim un pueblo muy hermoso ya que las modernas maquinas e inventos estaban camuflados en la naturaleza, como farolas que eran flores y los postes de electricidad como arboles. El último día que vi el pueblo salía de la misa de la tarde con mis padres y les pedí permiso para ir al parque a jugar. Mis padres me advirtieron de que tuviera cuidado de no mancharme el vestido y mi madre me dio un cálido beso en la mejilla.”
“Sonreí y me fui sin saber que sería la última vez que los vería con vida. Siempre recordare ese último beso en mi mejilla y la sonrisa de mi padre cuando me veía marchar. Lo que no sabían mis padres era que ese día no iba al parque, sino al estanque.”
“Era como mi refugio, un lugar en donde tenía unos amigos poco comunes, fantasmas. Me enseñaban lecciones de la vida como ‘Nunca mires atrás’, ‘La verdad siempre se esconde en la mentira’, o ‘Si en tu interior hay paz no dudes y sonríe para demostrárselo a los demás’.Sin darme cuenta se me pasaron las horas y solo lo note cuando empezaron a caer gotas de lluvia. Me resguarde en la casetita donde se oraba, no quería mancharme el vestido porque si llegaba a casa con el vestido sucio mis padres me pelearían.”
“Al rato vi a mi vecina de al lado y la salude, pero estaba herida de gravedad en la cabeza y me di cuenta de que era un fantasma, salí de la caseta y observe el pueblo de color rojo y naranja hundido en llamas que se entrelazaban con el humo negro que salía.”
“Me eche a correr, pase por el `parque donde vi que mis amigos iban muriendo y observe sus espíritus. Corrí esquivando los escombros de la plaza y llegue a la iglesia. La única luz que había en el pueblo era de las llamas que lo recorrían. Cuando llegue a mi casa me asuste al ver que el fuego que salía de su interior era más intenso que en el resto del pueblo. Mi temor fue creciendo con las llamas, mi voz no se oyó hasta que se convirtió en un grito que llamaba a mis padres desesperadamente. Alce la vista y mire mi hogar en el momento en que unos fantasmas cruzaban la luz, mire a mis padres y en mi interior fue como si se cortara un hilo dando lugar lagrimas en mis ojos.”
“La puerta de mi casa se abrió en un estruendo y del miedo me gire para irme pero me quede quieta mientras delante mía un hombre joven sonreía, poseía unos ojos fríos a pesar de su bella apariencia y una espada de un color rojo chillón que reflejaba las llamas. Entre en pánico, quería huir de ese lugar, deseaba que todo aquello no estuviese ocurriendo. Y con una mirada profunda el chico me hablo.”
“-Imagino que eres la única superviviente, ahora tienes dos opciones, huir, esconderte, agarrarte a la vida y tener una existencia desdichada o, odiarme, aborrecerme y usar ese sentimiento para fortalecerte. Y cuando te hagas lo suficientemente fuerte, ven, búscame. –Luka Crosszeria. –Espero que te conviertas en una mujer hermosa, porque sino. – (Acariciándole la cara). –No disfrutaría.”
“Nunca olvidare esas palabras. Aun ahora no se qué camino elegí, me aferro a la vida, paro al mismo tiempo, lucho para hacerme más fuerte. Aunque todavía no se si lo hago para matarle cuando lo encuentre o para proteger lo que tengo en este momento. Lo único que tengo seguro es que no me rendiré, no dejare que el odio me devore porque deseo un mundo en el cual no tenga que sufrir y, no me equivoco si digo que mis sueños son mentiras que algún día dejaran de serlo.”
Solo pude escuchar estas palabras pasados unos años. Su nombre es lo único que se de ella ya que me lo dijo cuando todavía no hablaba mucho. Ahora, es mi amiga, no, mi hermana y puedo decir con seguridad, que en este momento, sonríe de verdad. Rukia.
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